skip to main | skip to sidebar

¿Algo en especial?

Cargando...

Jugos servidos

"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo" - Oscar Wilde

About me

Mi foto
Sofi
(8) she says her eyes are brown but her heart is black (8) Usted sacará sus propias conclusiones ;)
Ver todo mi perfil

Flashback

Cada cosa tiene su nombre

Anuncios (19) Brain damage (36) Cadenas (11) Canción que me rebota en la cabeza (54) Catarsis (46) Conclusiones (9) Confesiones innecesarias (16) cortitos (72) Cosas Copy/Paste (17) cuentitos (11) Descargas (36) Dicen que da risa (45) Discografías (17) Divagando (1) escena imaginaria (11) esto quiza no lo sabias (40) Facts (6) FF (no es fast forward sino fucking flashback) (8) Hacer listas es más divertido que un post normal (33) Hoy ya no soy yo (7) Imágenes (44) la decadencia (11) Letras (64) Love... (13) mira que nice... (1) Musica (54) Musts (2) No sé qué es esto (18) Summer (1) Tonteras que a nadie le importan (36) Top 5 (8) Triste pero cierto (4) TV Pro (9) Videos (73) Webs que no son esta (29) XX (11) Yo Digo... (89) Yo quiero... (7)

Me leen...

Jugo de caja

Clave del éxito.

25 abril, 2011

Me voy a teñir el pelo un poco más claro. Me voy a quitar la barriga y me volveré un esqueleto cubierto de piel. Luego, voy a fingir ser ingenua y necesitar ayuda para todo. Endulzaré mi pendejéz con un "aaaaaw" mientras pongo cara de cabeza hueca.
La cereza del pastel será poner una foto semi desnuda mía en mi facebook/twitter y seré un éxito. Tendré miles de amigos/followers, todos me dirán que estoy bien guapa y talvez un sujeto recién casado me agregue solo para ver mis fotos mientras su simpática esposa duerme.
Y luego, mujeres envidiosas y con un par de dedos de frente escribirán en su blog sobre lo detestable que me voy a ver.

Así es la vida.

Publicado por Sofi en 21:31 2 comentarios  

Etiquetas: Brain damage, escena imaginaria, Hoy ya no soy yo, la decadencia

360

18 abril, 2011

Nunca tuve suerte en nada, mucho menos en cuestiones sentimentales, donde lo menos que se necesita es suerte... sino más bien lo vital es un poco de cerebro.
Pero quizá en esta ocasión y solo en esta, un golpecito de suerte hubiera bastado. Un golpecito que me despertara de ese sueño, que me pellizcara, que me hiciera entrar en razón.
Durante mucho tiempo tuve la sensación de que "algo" me faltaba, aunque nunca supe con seguridad qué era. Y llegue a confundirme demasiadas veces tratando de averiguar ese "algo". Hasta que una vez decidí aventurarme un poco más, y cruzar esa delgadísima línea que separa lo lógico de lo verdaderamente estúpido.
Y esta vez yo tenía la certeza de estar en lo correcto, yo tenía la certeza de que si caminaba esa milla extra todo sería distinto y al fín llenaría ese vacío, aunque aún no estaba segura qué objeto, energía , ente o qué diablos lo llenaría.
Y aunque siempre lo tuve todo, sin llegar a los excesos claro está, he vivido 23 años sientiendo que algo no está bien, que algo va a cambiar de un día a otro, que algo adentro o afuera de mi va a explotar y que cuando lo haga la vida no será la misma.
Por esta razón, cualquier aventura - la que fuera- cualquier cosa que me ayudara a escapar de la asquerosa rutina sería bienvenida. Hasta lo más sencillo, hasta lo mas bizarro... hasta lo más dañino si así lo prefiriera.
Entonces, me salí de la casa con la firme convicción de encontrar algo distinto.
Caminé y caminé.... caminé demasiado. Hasta que las piernas se doblaron y la voluntad se quedó sin aire. Pasé por caminos como laberintos, pero por alguna extraña razón que hasta el dia de hoy desconozco, siempre supe hacia donde iba. Fué como si tuviera un mapa tatuado en los párpados. O una brújula en la muñeca, o un sexto sentido verdaderamente funcional (y no esa palabrería insulsa a la que todos estamos habituados)

Hasta que al fin, después de tanto caminar, de tanto flaquear, de tanto darme por vencida sin en realidad darme por vencida (ya saben, de esas veces que uno dice "ya no puedo" solo por llamar la atención y que se compadezcan de uno)... al fín llegue a mi destino, y de inmediato lo supe. No había una "X" en el mapa mental, no había una banderilla roja, no había una cinta que marcara el final. Solo lo supe.
Ahí estaba yo, en el mismo sitio donde había empezado, con las mismas cicatrices en las manos, con las misma ojeras en el rostro, pero no con el mismo vacío.

:)

Publicado por Sofi en 22:37 6 comentarios  

Etiquetas: cuentitos

Página principal
Suscribirse a: Entradas (Atom)

Blog Design by Gisele Jaquenod

Work under CC License

Creative Commons License